CANCIONES PARA NO PENSAR

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Música y orden social en la Argentina de los años 60

La música, en Latinoamérica más precisamente en Argentina, ha sido una trinchera ante los gobiernos de turno. Constituye un campo de batalla, ante cualquier intento de querer callarlo o silenciarlo. De hecho, la música no fue concebida para seguir un lineamiento político, ni mucho menos, es una expresión de esparcimiento y entretenimiento del alma humana. Mas el arte nos interpela, merece ser leído y revisado, ante los avatares acaecidos en los distintos momentos. En este sentido, nos detendremos especialmente en el rol de la música durante los años 60, una década marcada por hechos como la Revolución Cubana, la guerra de Vietnam, la guerra fría y la descolonización en África.

Para poner en contexto el mundo, la música no está exenta ante estos eventos. Específicamente intentaré abordar en este artículo de hablar acerca de la potencia y rol de la música popular, tan trascendental, que ha marcado una época.
Por mencionar un ejemplo de este tipo de música en relación al tiempo histórico y al momento cultural, que atravesaba el país, el famoso Club del Clan, es ineludible para comprender el momento liviano de la música. Valeria Manzano hace un trabajo minucioso y excelente a la hora de abordar la influencia del mismo, como fue moldeando a la juventud.

Con un estilo quizás más condescendiente con el status-quo; No plantea rupturas como el rock; es un estilo conservador, de letras sencillas y sin cuestionamientos al orden establecido. Presentado como “novedad” que “rompía” con el tango. Para ponerlo en estos términos, “La música masticada” ha tenido muchas más masividad y alcance sobre todo a través de la TV y en películas, no obstante su dimensión es colosal. Mientras escribía este artículo se me viene a la mente el entrañable personaje de Bombita Rodríguez, representado tan majestuosamente por Capusotto, en clara crítica hacía ese estilo de estética musical.

La liberación de firmas discográficas, producto de las políticas económicas de Frondizi, hizo que haya más inversión en música, lo cual genero el esplendor de muchos grupos musicales y además inyecto a artistas jóvenes, logrando de esta manera la producción de flamantes formatos juveniles.

Me interesan tres ejes nodales: letra, función y legado. La letra era un elemento constitutivo de las bandas; en este estilo, solía ser mucho más sencilla, pegadizo, rítmico y fácil, lo cual hace que mucha más gente sepa sus letras, por supuesto no es inocente, este tipo de música está planificada, no plantea una ruptura al orden imperante, se asocia. Comulga con la tónica propuesta por la agenda latinoamericana digitada por la Alianza para el progreso. Su letra hilarante hace que sea más atractiva para la televisión además cercana porque los artistas, se auto-perciben tipos comunes.

La función de este tipo de música es generar esparcimiento y distracción en la sociedad, no admite revulsión no es contestaría más bien es reproductora de un orden imperante, que viene ligado a lo conservador es decir implica que sea fácil de entender y que no nos haga pensar demasiado.
Sus letras están para eso, para no razonar, más bien buscan reforzar un falso optimismo edulcorado y recrudece un formato tradicional de familia. No plantea cambios radicales en lo moral como quizás el rock ponía en discusión. No obstante, propone distraer y fundamentalmente, marca una acentuada distancia hacia lo “anterior” que ha sido el tango.

El legado que deja es una formación de referentes e ídolos jóvenes, que marcaron a una generación que se presenta como constitutiva de un espacio de esparcimiento y entretenimiento más que de reflexión y cuestionamiento que se planteara después. Con el surgimiento de Palito Ortega, Raúl Lavié, Jonhy Tedesco con el twist, “Tanguito” Cobian por mencionar algunos ejemplos el propósito es generar ídolos y referentes musicales que se presentaban como tipos comunes. Buscaba despertar la adhesión de jóvenes que querían distanciarse del tango. Es más algunos le daban un tilde “más rockero” sin ser puramente rockeros.

Para concluir, la música popular ha reforzado ciertos roles y tradiciones, sin juzgarlo con los ojos del hoy, nos obliga a revisarlo con reflexión y respeto a los tiempos históricos, para poder entender la transición a ese fenómeno contestatario, que se constituirá como vanguardia contra el orden imperante. La gran masividad, atribuida a la vidriera promocionada al calor de las inversiones extranjeras, es un factor importante a tener en cuenta porque está destinada a la mesa familiar.

Ahora bien, ya preparando el terreno para un siguiente artículo, en contraposición a este enfoque, surge un estilo diametralmente opuesto, se presenta como disruptiva y cuestionadora de los formatos familiares y morales. Por consiguiente, la música popular deja el terreno pavimentado para que el rock plante bandera paulatinamente en el campo popular. En conclusión, la popularidad es constitutiva de la reacción negativa o positiva, no necesariamente lo reaccionario es malo ni lo nuevo es superador, sino que son consustanciales para la construcción de la identidad cultural.

Manzano Valeria (2017) La era de la juventud en Argentina.Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Fondo de Cultura Económica.
James Daniel (2007) Violencia, proscripción y autoritarismo: 1955-1976. – 3° ed. Buenos Aires. Sudamericana.
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2 comentarios

  1. Jose luis

    Artículo interesante que plantea -entiendo- el poder de los medios de comunicación -en este caso con la música- de crear cierta subjetividad social.

    • Hola José Luis, coincido con tu apreciación, muy acertada la mirada de Maximiliano, considero necesario abordar la cultura argentina, poniendo en valor aquello que nos fortalece en nuestra identidad sin perder el espíritu abierto a encontrarse con otras culturas, sin resignar pensamiento nacional.

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